Centro Ceremonial Otomí

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El Centro Ceremonial Otomí, en el Estado de México se construyó en 1980, se edificó con las normas y estilos que dictan las tradiciones de este pueblo originario.

El Templo otomí se ideó para ofrecer a los indígenas de la zona un área para realizar ceremonias y rituales religiosos. Desde hace más de tres décadas, se encuentra al pie del Cerro de la Catedral; en el corazón del Bosque Otomí-Mexica; un parque estatal de 2.800 hectáreas repleto de lagos, presas, pinos, encinos, aguilillas y venados de cola blanca.

A parte de su misión de preservar y proteger las tradiciones espirituales de las comunidades otomíes, este parque también es una excelente opción para disfrutar con la familia. Además de recorrer su imponente arquitectura, se puede pasear por el bosque aledaño, hacer un picnic, visitar el Museo de la Cultura Otomí o comprar artesanías indígenas

El sitio está a 37 km desde Toluca y a 70 desde la Ciudad de México (para llegar hay que transitar por una pequeña carretera, con muchas curvas). El sitio se puede visitar todos los días en un horario de 9 a 16 horas.

Podemos observar que la plaza ceremonial se encuentra resguardada por 52 pebeteros en forma de serpientes entrelazadas, las cuales simbolizan los 52 años del calendario mesoamericano y las escalinatas con un total de 365 escalones que simbolizan los días del año. Al oriente de la plaza nos encontramos con una floreciente Fuente Lustral, que hace representación al agua como el elemento vital, y en la parte superior central se levanta el símbolo de Tata Hyadi, como la piedra solar; a sus costados se encuentran doce conos que representan las generaciones otomíes transcurridas en el tiempo. También ahí se observa el Gran Thaay (Señor y Mensajero del Tiempo y del Espacio), quien representa al otomí levantándose de la opresión y que va en busca de su liberación final.

En esta Plaza Ceremonial, los ancianos y autoridades religiosas -tradicionales de la comunidad-, realizan ceremonias ancestrales y rituales sagrados cada primer o segundo domingo de mes, honrando a los 4 elementos naturales (agua, fuego, tierra y aire), así como algunos de sus dioses que han quedado plasmados en cada cimiento del lugar.

 

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