Alimentación Funcional

Origen de este concepto

El concepto de alimentos funcionales tuvo su origen en Japón en los años 80’s, gracias a científicos que estudiaban la relación que había entre la nutrición, la satisfacción sensorial y  la llamada “fortificación”, para favorecer ciertos aspectos específicos de la salud en sus ciudadanos.

Y fue hasta los años 90’s cuando se introdujo a Europa como consecuencia de la innovación de la industria alimentaria. En los años 2000 es cuando su crecimiento se extiende a todo el mundo con casi 2000 productos, de los cuales más de 1700 fueron desarrollados en Japón.

¿Qué es la alimentación funcional?

La alimentación funcional se enfoca en mejorar ciertas funciones del organismo, como lo son el crecimiento y  el desarrollo, la utilización de los nutrientes, el sistema cardiovascular, las funciones intestinales y digestivas además de las funciones psicológicas.

Balma Edo menciona que “una Alimentación Funcional es aquella que, aparte de su papel nutritivo básico desde el punto de vista material y energético, es capaz de proporcionar un beneficio adicional para la salud”.

¿Cuáles son los alimentos funcionales?

De acuerdo con la ILSI (International Life Sciences Institute) se considera a un alimento funcional si este ha demostrado poseer un efecto benéfico en el organismo y no solo los efectos nutricionales, ya que estos ayudarán a mejorar la salud y a reducir los riesgos de enfermedades.

 

 

Los alimentos funcionales pueden ser:

  • Alimentos naturales como el tomate, brócoli, aceite de oliva, zanahoria, ajo o el pescado.
  • Alimentos a los que se les agregan o eliminan ciertos componentes, como la leche fortalecida con calcio o la leche deslactosada.
  • Alimentos donde se les agregan uno o más componentes variados como la mermelada.
  • Alimentos donde la biodisponibilidad de uno o más de sus componentes se ha modificado como bebidas con probióticos.

 

¿Qué efectos nos brindan esta alimentación?

  • Ayudan al crecimiento y desarrollo.
  • Mejoran el metabolismo de los nutrientes para controlar las tasas de colesterol y triglicéridos.
  • Ayudan con la digestión y el tránsito intestinal.
  • Ayudan al sistema cardiovascular, contribuyendo con la reducción del riesgo de enfermedades cardiovasculares.
  • Mejoran las funciones psicológicas y conductuales, contribuyendo con el apetito y la saciedad, además de mejorar el humor y el manejo del estrés.

 

¿Cuál es su clasificación?

Estos pueden clasificarse con base en los beneficios que aportan al organismo, como lo son:

  • Vitaminas y Minerales
  • Aminoácidos
  • Prebióticos
  • Probióticos
  • Simbióticos
  • Antioxidantes
  • Fitoquímicos
  • Ácidos grasos

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